
Envalentonado por la rescisión del contrato entre AFA y TSC, el Gobierno planea llenarle la cabeza a la Asociación Pornográfica Argentina (APA!) para que venus deje de ser codificado.
Luego de anotarse un poroto en su batalla contra Clarín, las filas de Kirchner estarían a punto de acordar un plan con APA! para que sus derechos de televisación dejen de ser un monopolio y las escenas más calientes puedan ser disfrutadas por todo el mundo.
Un alto ejecutivo de la pornografía le confió a este medio que la producción está en baja debido a que Internet es de fácil acceso para todos; por eso se estaría gestionando una manito del Estado, porque el “sexo es de todos”. Desde el monopolio televisivo se defendieron argumentando que fueron ellos quienes dieron “la oportunidad de ver tetas, culos, pijas, a sus abonados” y que si no fuera por el desarrollo tecnológico de su empresa, la gente seguiría mirando a “Xuxa en Playboy del 82”
Aunque desde el Gobierno sostienen que es un conflicto entre privados, no omitieron decir que “el sexo explícito es algo que nos incumbe a todos y debe ser redistribuido para lograr que sea asequible a los millones de argentinos que creen en este modelo, pero no para los gorilas que se quieran hacer la del mono”. Desde la misma vereda, Carta Abierta lanzaría un comunicado reflexivo en que destacarían “la necesidad de sexo gratuito y popular” porque la tasa de natalidad en Argentina está decreciendo. Uno de los referentes de ese grupo sostuvo que “los monopolios nunca son buenos, ni para el fútbol ni para la pornografía, la competencia sana hará que las empresas se esmeren por darnos mejor calidad de imágenes”.
Mariano Grondona, si bien no quiso mover el avispero, declaró que esto lo retrotrae al mundo romano, en donde el pueblo se calmaba con “Pene y Circo” y además, dijo que la televisión pública debería pasar más desfiles militares y no tanta Oliván y Chudnosky despechugadas”.
Un alto ejecutivo de la pornografía le confió a este medio que la producción está en baja debido a que Internet es de fácil acceso para todos; por eso se estaría gestionando una manito del Estado, porque el “sexo es de todos”. Desde el monopolio televisivo se defendieron argumentando que fueron ellos quienes dieron “la oportunidad de ver tetas, culos, pijas, a sus abonados” y que si no fuera por el desarrollo tecnológico de su empresa, la gente seguiría mirando a “Xuxa en Playboy del 82”
Aunque desde el Gobierno sostienen que es un conflicto entre privados, no omitieron decir que “el sexo explícito es algo que nos incumbe a todos y debe ser redistribuido para lograr que sea asequible a los millones de argentinos que creen en este modelo, pero no para los gorilas que se quieran hacer la del mono”. Desde la misma vereda, Carta Abierta lanzaría un comunicado reflexivo en que destacarían “la necesidad de sexo gratuito y popular” porque la tasa de natalidad en Argentina está decreciendo. Uno de los referentes de ese grupo sostuvo que “los monopolios nunca son buenos, ni para el fútbol ni para la pornografía, la competencia sana hará que las empresas se esmeren por darnos mejor calidad de imágenes”.
Mariano Grondona, si bien no quiso mover el avispero, declaró que esto lo retrotrae al mundo romano, en donde el pueblo se calmaba con “Pene y Circo” y además, dijo que la televisión pública debería pasar más desfiles militares y no tanta Oliván y Chudnosky despechugadas”.