jueves, 31 de enero de 2013

Un estudio demuestra que la gente que no se ríe de nuestros chistes es "más amargada".

 
Además, la investigación dio a conocer factores que inciden en la conducta de mierda y posibles reacciones ante la amenaza de la cara de OGT. Pero nos olvidamos de poner eso en la nota.
 
Según dicen, es mejor un conocido que sonríe antes que un amigo sincero.
En un trabajo publicado por la Universidad de los Estudios Inauditos y No Tan Importantes, se supo, por fin, que la gente que no hace una mueca de satisfacción, pone jaja en facebook o retuitea nuestros chistes, es "más amargada que la mierda" y no pasará "lindos momentos" junto a nosotros. La comparación de la amargura surgió de la cara que presentaron los voluntarios (más de 3) al probar heces humanas y leer alguna frase cargada de sarcasmo. El resultado arrojó varias conclusiones. Según Miles Biana, investigadora re contra full time de la UEINTI, no todas las eses se las comen los santafesinos, las caras de asco no siempre sugieren asco y hay mucha gente que no entiende los chistes de otra gente pero aún así esboza una sonrisa. Este último punto, fue considerado por la científica como "algo importante" porque permite saber que hay "gente hipócrita" que quiere ganarse nuestra amistad a costa de "aparentar satisfacción" cuando le contamos un "chiste". ("El uso de comillas en exceso  y, a veces, injustificado fue sugerido por un "abogado"").
Ya en diciembre, la Universidad de Bamako (http://www.ml.refer.org/u-bamako/index.php)  había señalado que los amantes del reaggeton son menos inteligentes, cosa que no tiene nada que ver con el tema que nos atañe pero.... Esta moda de citar estudios de dudoso rigor científico, pero de buena factura, no ha acercado a la posibilidad de abrir el debate sobre la calidad de nuestros chistes y de nuestras amistades, también. A la hora de elegir amig@s, la Dra Biana recomienda estar atentos a aquellos amargos que quieren "jodernos la vida" y tener en cuenta la posibilidad de bloquearlos en tuiter o no saludarlos cuando los crucemos por la calle. Todas reacciones que calificó de "normales" para los días que nos tocan vivir.
En conclusión, relacionarnos con personas alegres, aunque sean pelotudos o garcas, nos dará días de felicidad y autocomplacencia.
 

miércoles, 30 de enero de 2013

Las Grutas vive la mejor temporada de los últimos 12 meses.

 
 
 
Las cómodas pantuflas han dejado lugar a otras opciones a la hora de la playa
¿Quién recuerda que el año pasado a esta altura se hablaba del precio de la fruta o del traspaso del subte a manos del gobierno de la CABA? Nadie, porque tenemos una memoria muy frágil. Lo que sí podemos recordar es que Las Grutas estaba llena de turistas que reclamaban los cuatro elementos modernos: agua, electricidad, nafta y señal de internet en el BB. La clave de porqué Las Grutas está mejor que hace tres cuatrimestre es que el año pasado había más gente quejándose. Este año ha bajado sensiblemente la cantidad de viajeros que apuestan a los dos metros de ancho de arenas llenas de algas que nos ofrece este pueblo. Además, para sumar cualidades a la villa, el viento ha sido benévolo y sólo ha levantado piedritas hasta la rodilla de los bañistas, alentando el uso de bermudas o en algunos casos de osadas mujeres, jeans cortados con sus respectivos flequillos azules. Menos gente, menos viento, menos dólares, todo a favor. ¿Quién en Susano juicio y sin los billetes verdes podría preferir una playa de Brasil, de Uruguay o del Caribe o a nuestra querida Las Grutas? 
Por supuesto, nunca faltan los "malaondas" o "criticones" que quieren hundir el manojo de buenas intenciones de los empresarios hoteleros (como el humilde Ginóbili), grastonomeros, casineros o alquileros de auteros, y se dedican a criticar tooooodo lo que la gente del lugar hace para recibir año a año a menos cantidad de visitantes. Quiero detenerme en este punto; es muy importante saber el sacrificio que implica para un empresario del alojamiento vivir todo el año gracias a los dos meses en los que puede alquilar (dejar a merced del grupete de amigos borrachines que ni pisan la playa) ese garage transformado en pieza/comedor sin ventanas, con baño en el exterior, con capacidad para 8, vajilla para 4 y te para tres. El esfuerzo de recolectar vasos, colchones, lamparitas de 45 watts, se ve empañado porque el turista no sabe valorar lo que Las Grutas tiene para ofrecernos. En otra entrega, quizá el año que viene, podríamos detenernos en el relax que los restaurantes nos brindan cuando para servir un plato de gnocchi demoran 53 minutos.
En resumen, Las Grutas nos da todo sin esperar nada a cambio oficial; nos da arena y sol, el mar azul. ¿Y nosotros qué? Sólo  despotricamos y prometemos no volver nunca, pero tenemos tan poca memoria que ni siquiera mantenemos la palabra y el verano siguiente estamos ahí, levantando las reposeras porque sube la marea o haciendo cola 3 horas para cargar nafta. Así somos, como Las Grutas. Somos los mejores y estamos cerquita.
 
Lo que va      (atenti)
                                                                              
Reposera liviana para levantar campamento rápidamente       
Collares livianos, para evitar dolor de espalda                      
Ojotas brasileras.                                                                   
Trikini                                                                                    
Charlas a los gritos sobre temas que ignoramos               

Lo que no va
 
Reposera pesada, de troncos o algo así
Collares de melón, por peso y olor.                                                                       
Pantuflas a croché
Triquino sis, o no, o si....
Secretos en reunión.