lunes, 20 de julio de 2009

El Club Atlético Independiente de Neuquén vendió la plaza de la Liga Nacional de Básquet, entre otras cosas.



Si algo no se le puede reclamar a Gastón Sobisch es su coherencia, su apego a las raíces y su voluntad. Luego de 4 años en la presidencia del club, hace un balance de su gestión y cree que su trabajo ha sido por lo menos digno, pero que en “esta provincia no se puede hacer un trabajo a largo plazo”. Muy enfáticamente, dijo que quiso hacer de este un club serio, pero las condiciones no se dan, “en Neuquén para que progresar hay que transar y este club se llama Independiente”. Visiblemente ofuscado, el hijo del ex gobernador, se defendió de quienes lo atacan por desmantelar el club; “La cancha de fútbol la estamos haciendo, quizá para 2011 esté, seguro que la terminamos antes que la de Independiente de Avellaneda, no podíamos seguir usando el baldío de José Rosas y Perito Moreno. Nos pareció mejor idea hacer locales y vamos a llenar”.
Además, se refirió a las críticas de los hinchas por la venta de la plaza en la LNB, según él la gente no entiende nada, opina sin saber, nunca hizo nada y quiere tomar decisiones. “En cambio yo, desde chico mamé esto de hacer sin saber”. No obstante, sabe que hay cosas que mejorar, “para jugar el TNA vamos a ver si podemos contratar algunos chicos de mini y preinfantiles que seguro le van a hacer caso al Boti Santángelo, y nos quedaremos con Scales, para qeu ayude al Boti a disciplinar a los chicos”.
Como cierre de nota, Gastón dijo que él no puede contra 88 años de historia del club: “si Independiente está como está, no me echen la culpa a mí, busquen a los ex presidentes”

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